Se puede evitar el divorcio?

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El matrimonio no es un trozo de papel firmado, que se puede romper y sustituir por otro trozo de papel firmado, que es el divorcio. El matrimonio es un compromiso serio y formal, por el que vale la pena luchar, con todos los medios posibles, para mantenerlo y mejorarlo. El divorcio sí es un trozo de papel, que al firmarlo produce muy graves consecuencias sociales, legales, económicas y emocionales para los cónyuges, los hijos, la familia y la sociedad. 

El matrimonio es el pilar más importante de la sociedad, para mantenerla segura, fuerte y saludable, de manera física, moral y espiritual. Si el matrimonio se rompe con el divorcio, la sociedad entera sufre una degradación económica, física, mental y espiritual.

17 Pasos para conseguir una verdadera y duradera reconciliación, que evite el divorcio: Estos pasos para realmente alcanzarla y consolidarla, pueden y deben darse a ser posible, antes de la petición oficial del divorcio, después ya suele ser muy tarde. Cada cónyuge debe ordenarlos, según la importancia que le parezca mejor. 

  1. Hacer un amplio análisis de los daños morales, sociales y derrumbe económico que producirá el divorcio, en las vidas presentes y futuras, de los hijos, de la familia y de ambos cónyuges, incluyendo sus vidas familiares, profesionales y sociales. Es muy probable, que tendrán que cambiar su entorno actual, relacionado con la familia, las amistades, la escuela, la vivienda, la ciudad, el trabajo, etc. Sin olvidar que los divorciados, tienen que hacer frente a una sociedad que premia socialmente a los matrimonios estables.
  2. Confeccionar una relación por escrito, de las cosas que está Vd. dispuesto a realizar y de las cosas que tiene que suprimir, de su vida cotidiana. Tenga muy claro hasta dónde está dispuesto a ceder.
  3. Practicar un inventario de las cosas, que está dispuesto a aceptar y a no aceptar de su cónyuge y hasta donde quiere que su cónyuge ceda o consienta.
  4. Preparar un plan de reconciliación con su cónyuge, que contenga unos objetivos claros a corto, medio y largo plazo, y que incluyan un sistema de control, para empezar a negociarlos y de forma que cada uno, pueda presentar las posiciones máximas y mínimas, para poder llegar a un acuerdo satisfactorio.
  5. Hacer un sincero acto de humildad, pidiendo perdón de lo que ha hecho mal y de sus omisiones más importantes. La parte emocional de aceptar el error, le ayudará más fácilmente a perdonarse a si mismo, a perdonar a su cónyuge y a llegar a acuerdos en la reconciliación. Si quieren amar de verdad, tienen que aprender a perdonar.
  6. Designar a un sacerdote, pastor, rabino o imán, según la religión que practiquen, para que les ayuden a hacer el seguimiento de esos objetivos y sus resultados, asesorándoles en los casos que no se hayan agotado todas las posibilidades de reconciliación. No se enfrenten en solitario, para tomar una de las decisiones más importante de sus vidas.
  7. Poner a sus hijos por delante de las decisiones egoístas, que vayan a tomar, teniendo muy en cuenta los perjuicios materiales, sociales y religiosos que el divorcio les va a causar, lean: Hijos manipulados por el divorcio
  8. Reflexionar sobre el amor que hubo en su día y el cariño demostrado y recibido, en otros tiempos, que les llevo a comprometerse en presencia de Dios, de la sociedad y bajo su palabra de honor, a vivir juntos para toda la vida, hasta la que la muerte les separara.
  9. No dejarse influenciar por familiares o amigos que le manipulen, aconsejándole que no explore la posibilidad de la reconciliarse y vaya directamente al divorcio. Esos malos consejeros, no sufrirán las consecuencias de las decisiones que Vd. tome, ni conocen los puntos fuertes y débiles de Vd. ni de su cónyuge. Ellos suelen expresar lo que les hubiera gustado hacer, pero sus circunstancias y personalidades, siempre son diferentes. No hay dos problemas iguales, puede haberlos parecidos, pero con personas diferentes.
  10. Estar muy atento por si el otro cónyuge le está chantajeando,  manipulando o utilizando los hijos, en el camino de la reconciliación. Esa es otra bandera roja, que le indicará la veracidad de las intenciones.
  11. Analizar el daño que causan y reciben cada uno de los cónyuges, hijos y familiares, con la decisión de divorciarse. Son daños irreversibles para el presente y futuro. Los hijos con padres divorciados, estadísticamente, son más proclives a divorciarse también y casi siempre, ven la vida bajo una sensación de inestabilidad e inseguridad.
  12. Pensar en lo triste que será para sus hijos, cuando continuamente la sociedad actual, les pregunten ¿Qué edad tenías cuando tus padres se divorciaron? ¿Cuántas veces se han divorciado tus padres?
  13. Pensar lo duro que será para su ex-cónyuge cuando le pregunten ¿Cuántos años de casados y cuantos hijos tenían cuando se divorciaron? ¿En qué situación económica, social, profesional y familiar, se quedó Vd. cuando se divorciaron? ¿Colabora económicamente su ex-cónyuge en el mantenimiento de sus hijos?
  14. Proponer una tregua en los mutuos ataques, un armisticio donde cada cónyuge, guarde sus armas, en la espera de seguir los pasos necesarios, para intentar llegar a una reconciliación.
  15. Recordar que el matrimonio es una entrega incondicional, que conlleva el olvido inmediato de lo que se ha entregado, ya que se ha hecho exclusivamente por la felicidad de los demás. Es una renuncia personal hacia la familia, olvidándose de la propia comodidad y del egoísmo personal.
  16. Asumir que para que la reconciliación funcione a largo plazo, no debe ser un consenso de mínimos, que lleve escondidos los egoísmos personales. Tienen que ser un acuerdo basado en la entrega total, asumiendo las perdidas que cada cónyuge tenga que aceptar.
  17. Un buen ejercicio para aprender a reconciliarse, es nunca ponerse a dormir sin haberse reconciliado con el cónyuge. Un pequeño gesto de contacto puede ser suficiente para indicar al otro cónyuge, el deseo de reconciliación por cualquiera diferencia ocurrida. (Copiado de micumbre.com)
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HIJOS MANIPULADORES=QUIEBRA Y ABUSO

wp-1482859395939.jpgManipular es manejar, maniobrar, utilizar e intervenir, con medios hábiles o maliciosos. Ocurre en las relaciones de los hijos con los padres, los cónyuges entre sí, entre los amigos, en la política, en los negocios, en la información, etc. Es una práctica destinada a distorsionar e influir, en la voluntad de otros, en beneficio propio. Es el uso de la influencia psicológica, en las personas o situaciones, en contra de la verdad y la justicia.

Los hijos desde la cuna, inconscientemente, manipulan a los padres. Saben que si piden algo insistentemente, lo terminarán consiguiendo. Pero ahí no hay abuso ni mala fe, hay solamente la necesidad de cubrir una necesidad, que es la de la alimentación, la de la limpieza, la del dormir y la de que le alivien algún dolor que le aqueje. Los padres entienden perfectamente esta necesidad del hijo pequeño y con mucho gusto, se dejan manipular.

La meta de los hijos manipuladores, es vencer a sus padres sin necesidad de convencerles. Es llevarles donde ellos quieren, sin darles ninguna razón para que así no haya discusiones. Previamente por medio de su comportamiento, convertirles en meros objetos, para poder dominarles y manejarles, según sus intenciones. No juegan limpio, hacen todas las trampas que pueden, pero los padres se dejan engañar de buen grado, por los hijos que aparentemente, les satisfacen sus apetencias paternales.

Los hijos manipuladores, empobrecen la vida de los padres y los reducen, a objetos de usar y tirar. Rompen la calidad de la unión familiar y las realidades del entorno. Les seducen con halagos de buen comportamiento, pero en el fondo, solamente son las artimañas para conseguir sus fines. Siempre comienzan con una idea tentadora, casi imposible de rechazar. A los padres los reducen, a meros clientes de lo que ellos venden: Egoísmo, ambición, intolerancia, etc. En los momentos de la manipulación, no le interesan los padres, solamente mientras estos sean clientes de sus ideas.

A medida de que los hijos se van haciendo mayores y llegan a la preadolescencia y a la adolescencia, empiezan las verdaderas manipulaciones, que posteriormente se convierten en abusos y hasta en agresiones, dependiendo de la calidad y cantidad, de los conceptos que les hayan sido permitidos, consentidos y acostumbrado. Es la manipulación, en las distintas fases de la vida de los hijos.

Manipular también se hace con el silencio, cuando hay que hablar y con la omisión, cuando hay que hacer y con la desobediencia y con la exclusión. Esa manipulación, suele ir acompañada del chantaje emocional hacia los padres o del chantaje pedigüeño y egoísta, para hacer algo, a cambio de lo que han pedido los padres.

Manipular es una forma sutil de abusar. Suele ser el principio del abuso físico o emocional. Cuando la otra persona, cónyuge, hijo, padres, etc. ya están bien manipulados y le han destruido sus defensas ante los que le manejan, empieza una segunda etapa de “acoso y derribo”. Esta segunda etapa, es la más peligrosa para los manipulados, pues ya se quedan a merced de los manipuladores y de sus abusos.

Los hijos cuando manipulan a los padres, se pueden encontrar la desagradable sorpresa de que, si los padres son inteligentes y se dan cuenta que los hijos les intentan manipular, vuelvan la oración por pasiva y manipulen a los hijos. En esta nueva alternativa, los hijos tienen mucho más que perder, pues se supone que los padres, deberían ser más inteligentes y manipularles más y mejor. TOMADO DE MICUMBRE

LOS PADRES deben aprender a negociar con sus hijos. Haga un plan y presupuesto con sus hijos que ellos conozcan. Si estas siendo manipulad@ despierta. En todos los círculos exitosos del mundo los hijos tienen deberes hacia los padres. Algunos padres quieren pasar por alto las instrucciones de la misma biblia sobre la crianza de los hijos. De acuerdo a la Biblia. Los hijos deben respetar a los padres y obedecerlos. Deben ser responsables y esas cosas las enseñas tu o la aprenden con el gobierno. Un hijo o hija que no es responsable en la casa no sera responsable en su  vida y en su trabajo. Un hijo o hija desobediente en la casa sera desobediente a Dios y al gobierno. Una hija que ignora a su madre cuando le habla va a ignorar las senales de transito y va a ignorar a mucha gente mas.

Los hijos se acostumbran a estas barbaridades hasta creer que son normales. En especial si tu le sigues diciendo que  son maravillosos, que son buenos y solo das amor sin disciplina. 

Dios te bendigan. Dr. Natanael Valenzuela

Conferencista de familias. Valenzuelanatanael@gmail.com